―Oh.‖ Ahora supongo que sé porque nunca lo
veo en los periodos del almuerzo a pesar de mis ocasionales- bueno, quizá un
poco más que ocasionales búsquedas.
―¿Así que no almuerzas con nadie? ¿En
absoluto?
―Hey, he oído de esa porquería que le
llaman pizza, y estoy muy seguro que no me estoy perdiendo de nada.‖
Yo rio y le digo que estaba pensando
acerca de eso hace un rato. Pero también siento un poco de lastima por él,
preguntándome por que no comía con alguien.
Pero no sabía cómo preguntarle al
respecto.
―¿Qué?‖ él dice.
Yo sacudo mi cabeza.
―Estas tratando de decirme algo.‖
―No es nada, realmente. Es solo que—‖ Olvídalo, no se como preguntar. Debe
ser duro, ser un estudiante nuevo. Antes Cody, Marcus, Katie y yo comíamos por nuestra
cuenta. Era más fácil que correr a través del acoso de las mesas y tratar de
encontrar un lugar en donde sentarse. ―¿A dónde vamos?‖
―Lo verás.‖
―Espero que sepas que voy a preguntar
hasta que me lo digas.‖
―Me parece bien. Me gusta el sonido
de tu voz.‖
No estoy tratando de actuar como si
me estuviera derritiendo, pero en realidad así es como me siento. Él tiene ese
efecto en mí.
Terminamos manejando por todo el
camino hacía Suffolk que es donde queda la Universidad Suffolk.
Katie y yo venimos algunas veces para hacer compras y mirar a todos los chicos
universitarios lindos. Suffolk es realmente genial, este pequeño pueblo está
lleno de restaurantes poco aseados y librerías que huelen a libros y no a
limpiador de alfombra y café. Joe y yo vamos a un par de librerías, caminamos de
la mano a través de los pasillos. Me doy cuenta cuando estamos en la segunda librería
que la gente parece saber quién es él. Mucha gente. Gente que parecen universitarios.
Sé que él solía vivir aquí, pero ya va mucho más allá. No le pregunto acerca de
eso hasta que él me lleva a una tienda de música en donde todo el mundo, desde
los empleados hasta cada persona que hojea el mostrador lo saludan y le
preguntan que ha estado haciendo.
―Así que supongo que debes de venir
mucho por aquí,‖ digo.
Él me mira fijamente mientras toca
con el pulgar una pila de CDs, sonriendo cuando encuentra uno y lo saca. ―Mas o
menos.‖
―Hey Joe,‖ alguien dice y yo levanto la mirada
para ver una absoluta belleza (universitaria) chica sonriéndole.
―Hey,‖ él dice, dándole una sonrisa de
vuelta y me pongo celosa. Nunca antes había estado celosa, pero justo en este
momento entiendo totalmente porque Katie odia a Clara. Totalmente.
―Esta es Demi,‖ él le dice a la chica y luego
envuelve un brazo alrededor de mi cintura, acercándome.
―Oh,‖ dice la chica, sonando decepcionada.
Ella me sonríe- enseñándome en cierta manera una mueca de disgusto- entonces se
aleja. Yo le arranco a Joe el CD que esta sosteniendo y luego lo beso.
―¿Y eso por qué fue?‖ el dice. ―Lo que sea que fuera, por
favor dímelo así lo puedo hacer otra vez.‖
―Cállate,‖ digo entre dientes, pero no hablo en
serio y el lo sabe porque se esta riendo de mi.
Paramos y agarramos algo para comer
después él compró el CD y sándwiches en una pequeña tienda cerca al campus
universitarios en donde una vez más, todo el mundo parece saber quien es él.
―Esta bien,‖ digo cuando estamos de vuelta en el
coche, dirigiéndonos a casa. ―Sé que solías vivir allí y todo, ¿pero como es
que todos esos estudiantes universitarios te conocen?‖
―Bueno, mira, yo en realidad soy un
estudiante universitario asumiendo ser un estudiante de secundaria—‖
Yo le doy un repentino golpe en el
brazo. ―Es en serio.‖
―Realmente no estaba en la secundaria
de tiempo completo, porque la banda en la que yo estaba, solía tocar en el
campus demasiado así que—‖
―¿Así es como llega la hermosa mujer
y se acerca a ti para saludarte como si todo el mundo quisiera que regresaras a
su lugar con ellos?‖
Él se ríe y me mira fijamente. ―¿De
eso se trata todo? Hombre, si tan sólo lo hubiera sabido. Vamos a regresar cada
vez que tengamos la oportunidad de ahora en adelante.‖
Yo levanto mis cejas y él sonríe de
nuevo. ―Eres linda cuando estas celosa.‖
―Se supone que deberías decir que soy
linda todo el tiempo.‖
―De acuerdo. Eres linda todo el
tiempo.‖
―No cuenta si lo dices después de que
yo lo haya dicho.‖
Él me sonríe. ―¿Qué tal si lo digo
ahora?‖
―Tal vez,‖ le digo, dándole una sonrisa de
vuelta. ―Así que si eras el Sr. Popular en Suffolk, entonces ¿como es que no te
veo hablar con nadie en la escuela?‖
―Yo le hablo a la gente,‖ el dice y luego sonríe a la mirada
que yo le doy.
―Lo hago,‖ el dice. ―Sólo que—no lo se. Este es
mi tercer año en la secundaria en tres años y es la misma mierda cada año.
Piensas que algo va a ser diferente pero nunca lo es. Todo el mundo tiene sus
pequeños grupos y todo se trata de quien está haciendo que y con quien lo está
haciendo, y entre trabajo y todo lo demás es solo que… todo parece inútil.‖ El se encoge de hombros, luego me
mira fijamente.
―¿Tiene sentido?‖
Pienso en la noche en que Cody y yo
nos reunimos con todos los demás para comer pizza y yo me paré en el baño
observando a todas las chicas hablar, era parte de un grupo pero sin en realidad
ser parte de el. Pienso en lo aburrida que estuve y en como el irme se sintió
tan bien. Pienso en como me he sentido recientemente en las fiestas, como si
fueran un a labor con la que debo cumplir.
Pienso en como el almuerzo había
parecido hacerse más largo y más molesto cada día.
―Si,‖ le digo. ―Tienes razón.‖
Paramos en una estación de gasolina
justo antes de que lleguemos a nuestra salida. Mientras él está llenando el
tanque yo voy a dentro y compro un granizado para mí y una soda jumbo para él.
Él sonríe mientras le paso el enorme tarro y cuando me besa, el sabe demasiado
dulce. La cosa sobre los besos de Joe es que cada uno me hace sentir que el
mundo entero se ladea un poco.
Me hace sentir demasiado viva. Y ese
es el sentimiento más asombroso.

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