miércoles, 2 de enero de 2013

Bloom Capitulo 81





―ES sólo que…hablar del novio es, ya sabes, grandioso para el viejo ego.
Especialmente durante-- Gesticula hacia las ventanas aún empañadas.
― Cody no es-- mi voz se quiebra antes de poder terminar, antes de decir ―mi novio y mentir. Porque tanto como quiero que él no esté en lo cierto ahora, él aun lo es.
―¿No lo es? Joe ahora se ha acercado, sonriéndome. ―¿Cuándo rompiste con él?
―Yo--
―No lo has hecho, dice, con su sonrisa desvaneciéndose. ―Por supuesto que no lo has hecho. ¿Por qué querrías renunciar al Sr. Maravilla?
― Joe --
―Déjame preguntarte algo. ¿Qué soy yo? ¿Algo que hacer cuando él está
ocupado?
―¡No! Ni siquiera quiero estar con él. Quiero estar contigo. Yo sólo…es
complicado.
―Complicado. Como asegurándote que no se entere acerca de mí, así de
complicado, ¿no?
―¡No es así! No planeé esto y sólo estoy…tú me haces feliz. Tan feliz que yo-- Inspiro profundamente y miro hacia mis pies.
―Estoy asustada. La manera en que me siento cerca de ti…nunca me he sentido así antes.

Joe está en silencio. Después de un momento levanto la vista hacia él. Él me está mirando. Quiero estirarme y tocarlo, pero temo que me aparte.
No quiero eso—estoy aterrorizada de eso—pero no puedo resistirme cuando se trata de él, y entonces aun cuando mi mano está temblando, la estiro, y paso los dedos por su mandíbula. Digo su nombre, observo sus ojos revolotear cerrados.

―Lo entiendo, dice en voz baja, y luego abre sus ojos. ―El primer par de veces que te llevé a tu casa, el primer par de veces que hablamos, yo—era como si no pudiera permitirme pensar en ello, ¿sabes? Y luego, después de la noche en que me lastimé la mano yo sólo…supe que tú estabas con Cody y odié eso, pero también me hizo sentir mejor. Significaba que no tenía que preocuparme en que me gustaras mucho, que lo que sea que estaba pasando era porque estabas aburrida ó porque Cody estaba ocupado ó lo que sea.
― Joe … digo, ofendida.
―Eso es lo que me dije a mi mismo, de cualquier manera, continuó. ―Pero no era así. Nunca lo fue. Lo sé. Cuando estoy contigo es--
―Especial, digo, y él asiente, se inclina entonces nuestras frentes descansan la una contra la otra.
―Es asombroso, susurra, y yo cierro los ojos y lo beso.

Después que las ventanas se empañan de nuevo y el sol comienza a bajar, conseguimos algo para comer y luego volvemos a la escuela. Miro el coche de papá, aparcado solo en el estacionamiento, y pienso en lo que me está esperando en casa. La nada. Absolutamente nada salvo quizás mensajes de Katie y Cody que no querré devolver. Desearía que esta tarde hubiera durado para siempre.

Desearía---suspiro, comienzo a ponerme la chaqueta y abro la puerta del coche.
―Hey dice Joe, y cuando vuelvo la mirada hacia él, se está mordiendo el labio, viéndose nervioso. ―Mamá va a trabajar hasta muy tarde esta noche. ¿Quieres--- quieres regresar a mi casa por un rato?
―Si, digo sin dudarlo. Podríamos ir a mi casa pro no quiero. Quiero alejarme de ella, de su vacío, de quien soy cuando estoy allí. Quiero ir a lo de Joe. Me siento viva allí, con él. Me siento real.
Él me mira, con ojos atentos, oscuros y hermosos, y sé lo que significa lo que he dicho, lo sé.

Pero estoy bien con ello. Quiero estar con él más que nada que nada de lo que he querido alguna vez. (N.T. no se si se entiende, pero implícitamente está aceptando tener relaciones sexuales con él) Jobo está esperando por nosotros cuando llegamos a su apartamento, enroscándose en nuestros tobillos y ronroneando hola antes de dirigirse dentro de la cocina. Joe la alimenta y después regresa, sonriendo cuando ve que aun estoy parada en el medio de la sala de estar.
―Puedes sentarte, ¿sabes?

―Lo sé. Tú pensarías que con todas las cosas que he oído de Katie—y demonios, visto en las fiestas—no estaría tan nerviosa. Pero lo estoy. Quiero estar con Joe, lo hago. Quizás debería estar preocupada de terminar como mi mamá, pero no lo estoy. Tomo pastillas para el control de la natalidad, tengo condones, estoy preparada. Lo que me afecta es que ahora que estamos aquí esto-esto-es todo en lo que puedo pensar. ¿Cómo será estar tan cerca de alguien? ¿Es de alguna manera completamente abrumador?
―Te prometo que es totalmente seguro, Quiero decir, he perdido un par de pares de calcetines allí dentro y había una bolsa de patatas fritas que desapareció…

Le echo un vistazo, y él me está sonriendo. Le hago una cara y me dejo caer en el sillón, luego le lanzo una almohada decorativa que ha sido maltratada por las garras de Jobo a la cabeza. ―Ya sabes, reírte de mí no es realmente ¿Qué?
―Tú sabes. Le echo una mirada al pasillo, de regreso a su dormitorio, y siento que mi cara se calienta.
Él se sienta junto a mí, aclara su garganta. ―Mira, yo estoy se detiene.
―¿Qué?
―No lo sé. Se ríe, con su rostro un poco ruborizado. por lo general puedo pensar en algo que decir, pero ahora-- Hace una gesto de nada‘ con una mano.
―Te estás sonrojando, digo, y comienzo una risita tonta.
―Bonito, dice, y ahora su cara es rojo brillante. ―Exactamente como me imaginé este momento.
―¿Te imaginaste esto?

Me mira, con las cejas levantadas. Le devuelvo la mirada, y él se vuelve todavía más rojo.
― ¿Qué? Soy un chico. Es lo que hacemos. Quiero decir, no es que sea algún tipo De—oh diablos.
―Dulce parlanchín. Me incliné hacia él, escucho retener el aliento. Eso me hace retener el mío también.
―Demi, dice, en apenas un susurro, y podría escucharlo decir mi nombre por siempre. Entonces me toca, y quiero que eso también dure para siempre.

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