POCO después de haber llegado a su habitación, Demi oyó que la
llamaban a su teléfono móvil. Vio en la pantalla que era su hermana. Respondió
susurrando.
— ¿Eres tú?
—Pues claro que soy yo —se impacientó Nadia—. ¿Cuándo me
puedes mandar el dinero? Tengo algunos problemas con las facturas.
— ¿Y qué pasa con tu novio? ¿No ha resultado ser tan generoso
como creías?
—Déjate ya de sarcasmos, Demi, teníamos un acuerdo, ¿recuerdas? Si no lo
cumples, voy a ir por Georgia y comenzaré el proceso de adopción. No la verás
nunca más.
Demi sabía que no tenía salida. Era demasiado tarde para
explicarle todo a Joe.
— ¿Cómo ha ido la boda? —Preguntó Nadia, empleando un poco de
sorna—. ¿Fue como siempre deseaste?
—Sabes que no fue así —espetó Demi
—. Me sentí una farsante durante todo el tiempo.
—Pero no fuiste una farsante al llevar un traje blanco. Eres
una de las pocas novias que tienen verdadero derecho a ir de blanco. Qué pena
que no le gustes a tu marido.
—En realidad sí que le gusto —contestó Demi irritada por el tono de voz de su hermana.
—Sólo porque se cree que soy yo. Si actuaras como tú eres en
realidad, ni te miraría. Eres demasiado aburrida —dijo Nadia. Su risita burlona
sacó de quicio a Demi.
—No creo que sea buena idea que me llames por teléfono. Si
alguien contesta a mi teléfono... —dijo Demi, disimulando el mal genio que tenía.
—Voy a seguir llamándote hasta que tenga el dinero en mi
cuenta —amenazó Nadia—. Y si no consigo contactar contigo en este teléfono, lo
intentaré en el teléfono de la casa.
—Vale, lo haré. Te mandaré el dinero —dijo Demi con resignación.
—Astuta chica —susurró Nadia—. Sabía que al final lo
entenderías. ¡Ciao!
Demi esperó
a que sus dedos dejaran de temblar antes de teclear los dígitos necesarios para
hacer la transferencia a través del ordenador. Una vez la hubo hecho, trató de
dormirse, pero no se podía relajar. No era el dinero y lo que acababa de hacer
lo que le impedía dormir. No podía dejar de pensar en la forma en que Joe la había besado. Besaba con fiereza, haciendo
que le hirviera la sangre.
No podía ignorar su creciente interés por él. Sentía que se
le erizaba la piel cada vez que la miraba con sus ojos oscuros. No podía creer
lo tonta que estaba. Se había enamorado de un hombre que lo único que sentía
por ella era odio.
Necesitaba hacer mucho ejercicio para cansarse lo suficiente
y así poder dormir; no lo conseguiría de otra manera. Pero era demasiado tarde
para salir a dar una vuelta. Se acordó del gimnasio y la piscina que había en
la planta de abajo, pero no sabía si ir por si Joe Jonas
la oía.
Antes de pensárselo más veces, rebuscó entre sus cosas para
encontrar su bañador. Un baño en la piscina climatizada era lo que necesitaba
y, además, seguro que Joe ya estaba
profundamente dormido.
Una vez en la piscina, sus músculos se empezaron a relajar a
medida que iba nadando. Se detuvo a arreglarse el pelo y cuando se quitó el
agua de los ojos vio unas piernas muy masculinas enfrente de ella. Despacio,
miró hacia arriba y su mirada se encontró con la de Joe,
que estuvo mirándola durante un largo rato.
— ¿Qué pasa, Demi? —Preguntó Joe —. ¿Te cuesta dormirte si estás
sola?
—No, ¿y a ti?
Joe dirigió su mirada hacia los pechos de Demi, que se estremeció y
sintió cómo sus pezones empezaron a ceñirse al bañador y la piel de sus brazos
y piernas se erizaba. Trató de no quedarse mirando al estilizado cuerpo de Joe, pero le fue difícil.
— ¿Qué estás haciendo? —le preguntó Demi al verlo empezar a meterse en el agua.
— ¿Qué crees que estoy haciendo? —le preguntó él.
Demi trató de salirse de la piscina, pero, al intentarlo, resbaló
en las escaleras y sintió las manos de Joe
sujetándola por su cintura.
A Demi le faltó el aire cuando Joe
le dio la vuelta para tenerla cara a cara.
—No creo que esto sea tan buena idea —dijo Demi, deseando
que no se notara lo nerviosa que estaba.
— ¿El qué no es tan buena idea? —preguntó Joe, mientras echaba chispas con su mirada.
—Pien... piensa en lo que te podría costar... —dijo Demi, apartando
la mirada cuando sintió cómo Joe apretaba su
duro muslo contra ella.
Joe subió sus manos de la cintura de Demi a sus hombros para así poder mantener su mirada.
— ¿Crees que me importa el dinero? —preguntó Joe bajando el tono de voz.
Demi se
mojó los labios con la lengua y deseó no haberlo hecho cuando él se quedó
mirando su boca.
—Es mu... mucho dinero... y si fuese el doble... — Demi se quedó mirando la boca de Joe, preguntándose si iría a besarla.
Demi empezó a parpadear a medida que él se acercaba más a ella,
su cuerpo parecía que buscaba la calidez del de Joe.
Cuando éste tocó con sus labios los de Demi, ésta sintió como un estallido de calor dentro de
ella. Joe la besó con más ganas, buscando
con su lengua la de ella, adentrándose en aquella calidez húmeda de la boca de Demi.
Se dejaron llevar por la pasión, acariciándose mutuamente,
besándose desenfrenadamente. En un momento dado, Demi
bajó su mano para acariciar la erección de Joe,
que empezó a besarla aún más intensamente.
—Esto es exactamente lo que habías planeado, ¿no es así? —dijo
Joe cuando paró de besarla y la miró—.
Querías que me comiera mis palabras, cada una de ellas.
— ¡No! —Contestó Demi, que apartó su mano del cuerpo de Joe —. No. Pues claro que no.
—Es otra de tus trampas. Te gusta
hacerte la inocente de vez en cuando para tratar de que no me dé cuenta de tus
verdaderas intenciones —dijo Joe, mirándola
con desprecio.
— Joe.. yo...
—Sé lo que quieres —dijo Joe
saliendo de la piscina—. No te vas a quedar tranquila hasta que no me tengas
suplicándote. Eso es lo que quieres. ¿No es así, Demi?
Sería un triunfo para ti, para compensar el rechazo de André, tener a su
hermano mayor haciendo lo que fuera por tu cuerpo. Por eso no me pediste que te
pagara, para hacerme pensar que no estás detrás del dinero, cuando en realidad,
quieres mucho más que dinero.
—Pero yo no estoy detrás de...
—Quítate de mí vista —le gruñó Joe
—. ¡Llévate tus mentiras y tus juegos fuera de mi maldita vista!

Aaaahhh... Joe... ¿que le pasa?... ¿Que no ve que Demi se muere por él?...
ResponderEliminarHola, me encantaron los capítulos, perdón si no comento seguido, y que bueno que te gusto "Un Viraje en el Camino"
Besos, Violet Aly <3